Con una sala repleta, este jueves se presentó la obra «Las Aristócratas» en el Festival de Teatro Osorno 2026. Historia ambientada en 1931 y protagonizada por Luz Jiménez, Claudia Pérez, Sigrid Alegría, Tamara Ferreira, Pascale Zelaya y Daniela Gala, la cual, «entrelaza la revisión histórica, el humor y la sensibilidad para reflexionar en torno a la emancipación femenina, los prejuicios morales y las estructuras de poder en la élite nacional» a través de la historia de María Beatriz “Tatí” Undurraga, primera actriz del teatro vanguardista chileno, quien es convocada para encarnar a Mercedes Aldunate, aristócrata de finales del siglo XIX que es acusada de mancillar a la élite de la época tras parir una hija del futuro presidente de la República. Lo que Tatí no sabe es que la historia de Mercedes y la propia están unidas por un secreto que, mediante el teatro y la revisión histórica, cambiarán la percepción de su pasado y del rumbo de su vida.
Tras su exitosa presentación el elenco conversó sobre la obra, el público osornino y la contingencia. Claudia Pérez destacó la participación de los asistentes y la buena recepción que tienen en regiones.
Fue muy emocionante. Esta obra es muy especial porque tiene un contenido muy importante para nosotras y que este el teatro lleno, con casi mil personas, aplaudiendo de pie, sobre todo en regiones donde el público esta mas ávida de cultura que en Santiago, porque la cultura está muy centralizada, es muy emocionante. Salimos todas con los ojitos brillantes. Gracias por los aplausos, el cariño y el amor».
Sigrid Alegría se refirió a los momentos de humor que tiene la obra, comparando lo que se cuenta sobre las tablas, su historia propia tras llegar a Chile y la actualidad política y cultural en pleno 2026.
No es una tarea fácil, pero es necesaria. Que hablemos de un tema importante, así como la justicia, por ejemplo, y donde tocamos un tema del año de la ñauca y seguimos teniendo el mismo problema, hemos avanzado poco. Pero para poder respirar esta información que nos hace vibrar el corazón, unas burbujas de humor se agradecen. No es fácil, pero me gusta la tarea y siento que funciona y la respuesta del público.
El hecho de llegar a Chile cerca de los doce años, yo venía de Alemania y de Holanda, y encontrarme con un mundo tan católico, cosa que yo no conocía, me llamó la atención porque yo todos los signos de la Iglesia Católica los había visto en películas de terror. Fue loco. También una cosa tan cartucha, mis papás era muy libres, íbamos a playas nudistas, entonces acá caché, después de muchos errores, que hay cosas que no se pueden hablar, y todo eso lo vemos en esta obra. Eso es Chile.
Encuentro terrible, grotesco, me enfurece y me da pena (los recortes estatales en Culturas). Lo más terrible es que no se dan cuenta lo terrible que es. La cultura es educación y la educación hace una sociedad sana. Para empezar, nos enseña a conversar y a escucharnos».
Por su parte, Tamara Ferreira valoró el elenco y las distintas experiencias que confluyen en los ensayos y sobre el escenario.
Estoy un poco en medio de todas. Me siento una gran aprendiz de todas las generaciones que me acompañan en esta obra, porque, también aprendo de mis compañeras más jóvenes, de cierta frescura que uno va perdiendo. Y de Lucecita, lo que más he impreso en mi corazón, es el amor al oficio. Que a pesar del cansancio o los años, ella sube al escenario y aparece toda su vitalidad. Ha sido maravilloso. Una potencia de esta obra es tener el ciclo vital de la mujer y que da cuenta de la evolución femenina».
Daniela Gala se refirió al Chile actual y cuanto de esta historia del 1900 se sigue repitiendo. También tuvo palabras para el público local.
Hay alguna evolución pero hay cosas que se siguen repitiendo. Es muy difícil ser mujer. Lo fue antes y lo es ahora. Ser madre también. Hay que seguir avanzando, respetarnos y escucharnos.
Cuando venimos a regiones siempre nos reciben con cariño. Hoy estuvo hermoso. Salimos con el corazón lleno y agradecidas. La gente se ríe, emociona y aplaude más.
Finalmente, Pascale Zelaya también entregó un mensaje sobre la obra «Las Aristócratas» que continúa girando por el norte y centro del país.
Para nosotras, el gran discurso que estamos planteando es observar el pasado para comprender nuestro presente y así cambiar el futuro que queremos. Esa es la invitación, porque si no hay memoria, si no nos conocemos, no nos podemos entender y no podemos progresar hacia donde queremos».
Entre los cientos de asistentes a los salones del Hotel Sonesta, tras el fin de esta función que finalizó la entrega de obra nacionales, Laura Kramm, quien destacó la realización de este evento cultural en la comuna.
Maravillosa y emocionante. Llega al corazón y al alma, no solamente retrocediendo a esa época, sino, también en la actualidad. Es vivirla ahora en carne propia porque es desafío sigue siendo la libertad, la opinión propia y la valentía para luchar por lo que queremos, por nuestros hijos, padres e historia».
La representante del Concejo Municipal de Osorno, presente en la ocasión, concejala Javiera Cabello también tuvo palabras de agradecimiento al público, a la organización y a los elencos que se presentaron en la edición número 28 de este certamen.
Es impresionante ver la cantidad de gente que llegó estas tres noches y ver el salón repleto. Cuando una comuna tiene cultura también avanza en diversos temas y desarrollo. Talentosos nuestros actores, con humor y con esta última obra que contó la historia de la mujer en sus distintas generaciones. Muy feliz. Me voy orgullosa y con la tarea de seguir de desarrollando la cultura en Osorno».
En la línea de la evolución de las artes y la cultura de Osorno, la edil afirmó que sigue vivo el anhelo de contar con un teatro y un espacio propio para este tipo de eventos.
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